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MARITZA

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El perro estaba atosigado por la enfermedad. Vivía abandonado en el olvido de su propia familia. A nadie le importaba su crítica condición.  Hasta que apareció Maritza. Nadie le dijo. Nadie le pidió. Cada noche, llegaba y le daba comida. Cuando comprobó la subida de peso, comenzó a darle medicamentos para combatir la fuerte infección que no lo dejaba irse, pero lo mantenía en una agonía lenta, forzosamente lenta.  Maritza se ganó su confianza, lo fue llevando, de a poquito, a la sala de un veterinario. Le dijeron que el perro podía salvarse. Y lo creyó. Y confió.  Siguió cada noche, al final de sus tareas domésticas, acercándose al perro, para alimentarlo, para curarlo, para hablarle con aquellas palabras que solo quienes aman a los animales, saben pronunciar.  Y durante sus idas y venidas de cada noche, Maritza me hacía pensar que la misericordia humana existe. Que ante tanta degradación, la compasión humana puede pasearse bajo los faroles de un bar...

PERSIGNARSE

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Como todas las mañanas, tomé el transporte público para ir a trabajar. Al lado mío se sentó una dama con el uniforme de los funcionarios de la municipalidad.  Cuando pasamos frente a una iglesia, se persignó. Es católica la señora, pensé.  Cuando nos acercábamos a la parada de mi destino, le solicité se apartara para dejarme pasar. Se molestó mucho, no se quitó y tuve que pasar encima de ella.  Cuando me bajé del bus, pensé: No sé para qué se persignan estos cristianos si amanecen peleando con el prójimo. 

AGRADEZCO

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Agradezco la oportunidad de conocer a gente nueva de la que aprendí, así como el reencuentro con los viejos amigos y amigas que volvieron para hacerme recordar que el pasado está a la vuelta de la esquina; tienen nombres y fechas que perduran y no se pueden dejar atrás.  Agradezco la lucha por la vida de mi ser querido, su valentía ante la adversidad y su ahínco por no rendirse. Agradezco a las amigas que una y otra vez salvaron mi vida sacándome de la inacción, abriendo caminos para mí y para que mis talentos tuvieran un fin. Agradezco el amor de mi familia, ese que a veces enoja, pero que al final de los días, te resuelve la vida y te da identidad.  Agradezco las oportunidades para servir desinteresadamente, aquellos espacios donde, de manera colectiva, es posible soñar y jugar a inventar un mundo mejor por unas horas, contribuciones pequeñas que se unen a la enorme avalancha de buenas voluntades que quieren una utopía y caminan hacia ella.  Agradezco por c...

"Más que tres palabras" por Maya Cu

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Les presentamos el ensayo que Maya Cu escribió y compartió con los asistentes al evento el día que "Tres palabras" salió a la luz pública. Más que tres palabras   Mucha tinta y papel se desperdician a diario en propagandas, informes o libros que no terminan de vencer a la ignorancia. Así que estas páginas para comentar el libro "Tres palabras", que nos pone frenta a le xpresión poética y narrativa de tres escritoras, Mildred Hernández, Brenda Solís-Fong y Johanna Godoy, espero sean más que una simple hoja en el bote de la basura.  Es digno de agradecer y celebrar la publicación de este libro por diversas razones: una, porque como mujeres y en mi caso, como feministas, es un acto de justicia concelebrar con nuestras pares el hecho de que se abra una página más para darle rienda suelta al pensamiento de las mujeres.  Otra, porque hace falta en nuestro medio, encontrarse con libros bien escritos, bien editados y bien presentados; este libro rebasa ...

"Tres palabras" fue presentado, aquí algunas fotos

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La presentación de un libro es un acontecimiento que me puede mantener feliz durante días, y en esta ocasión, compartir páginas con dos autoras que respeto y admiro (Brenda Solís-Fong y Mildred Hernández), coronaba con mucha mayor satisfacción un proceso que fue largo y accidentado. Además, el Festival Ixchel -arte de mujer- nos acogió con entusiasmo y fue el marco más adecuado para la literatura que proponemos. Para mayor felicidad, Maya Cu y Maya Alvarado aceptaron comentar nuestro libro y lo hicieron con un tono generoso que acercó la obra a los asistentes.  Siempre hay el pelo en la sopa: tuve gripe, revolví medicamentos y me hinché.  No sentía la mitad de la cara durante la presentación. Pero la voluntad vence los obstáculos físicos y aunque hablé menos que siempre, allí estuve, en pie. Nos acompañó Pepe Luarca, quien nos ha regalado las fotos que a continuación les comparto como testimonio de esta primera presentación, que esperamos no sea la última. Agradecemos...

PRESENTACIÓN DE LIBRO "TRES PALABRAS"

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En el marco del Festival Ixchel , se presentará el libro "Tres palabras" de Brenda Solís-Fong, Mildred Hernández y Johanna Godoy.  La presentación se llevará a cabo este sábado 3 de noviembre, a las 15:00 horas en AVANCSO, 6a. Av. 2-30 zona 1.  Comentarán acerca del libro: Maya Alvarado y Maya Cu.  El libro contiene poesía de Brenda Solís-Fong y Mildred Hernández, y relatos cortos de Johanna Godoy.  De la contraportada:  "Tres palabras, tres voces, tres mujeres que se juegan la palabra en el azar de la creatividad. Dos poemarios y una serie de relatos dibujan el mundo interno e imaginario de escritoras que construyen universos de emociones y recuerdos que se anclan en la cotidianidad. Un libro que reúne tres colaboraciones que celebran la sororidad".  Fotografía de Pepe Luarca.  Los esperamos. 

EL JOYERO DE BANANOS

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Una vez por semana, mi madre y yo visitábamos el mercado para abastecernos de alimentos. Era un viaje maravilloso a través de olores penetrantes, de colores apasionantes, de una inmensa bulla que nos arrastraba ante el caótico universo de las ventas y sus vendedores.   Del grupo de vendedores que siempre visitábamos, destacaba don Rafa. Era el vendedor de bananos. Don Rafa resaltaba porque trataba su mercancía con un cariño y unos conocimientos entrañables. Era el joyero de bananos.  Era capaz de establecer diferencias inimaginables entre las diversas pencas. Cuando  sostenían los bananos entre las manos, lo hacía con una delicadeza, que era inevitable contagiarte con su reverencia y devoción, y entonces, mirabas de otro modo aquella hermosa penca amarilla que te llevarías contigo. Era un hombre tranquilo, sonriente, que nunca se molestaba con el regateo y con el que siempre te sentías bien recibida. Durante años, me hizo pensar en la belleza y dignidad de su...