A LA MEMORIA DE LA DRA. ALMA RUIZ





A MI MUERTE

Ahora soy nada
y el vacío traspasa
mi mente antigua

Ahora
mis sueños de disipan
al sellar mis párpados

Quién abrirá la puerta
lanzará las cenizas
entre las flores
chillonas
alucinantes


KAWOQ
A Heliodoro Cumes y María Rodríguez

Padrino Kawoq con ojos nobles y alma ultraterrena, me llevas sobre nuestra diaria miseria, sin juzgar.  Callas bajo los vientos destemplados de nuestros chismes. Padrino Kawoq, en tu impecable serenidad crece una inocencia profunda y una transparencia plasmada en tu sabia ancianidad. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ellas son tus hermanas

EL JOYERO DE BANANOS

Querido hijo