Ejes identitarios para Guatemala

En 1997, por razones laborales, leí Culturas híbridas de García Canclini y me sorprendió la explicación que daba sobre los ejes identitarios de México. En resumen, planteaba que en determinado momento histórico, y ante la extensión territorial del país, las élites introdujeron en el sistema educativo ejes identitarios que permitieran que cualquier persona nacida en México se identificara y se viera reflejada en esos símbolos. De los ejes identitarios, recuerdo dos: la Virgen de Guadalupe y los mariachis. 

Estos ejes identitarios son intencionalmente escogidos y desarrollados en el sistema educativo para dar cohesión a un pueblo. 

Como diz que estamos en el tango de hacer de Guatemala un país decente y vivible;y ante la terrible polarización que existe en un territorio tan pequeño, se me ocurre que podría ser un buen momento para introducir ejes identitarios en la sociedad, bueno, claro, si el MINEDUC no tiene otra cosa más importante qué hacer. 

Cada quien puede hacer las apuestas que más les gusten. Yo haré las mías. Elegiría dos ejes identitarios: la Semana Santa (con todo lo que implica) y el Cholqu'ij (como calendario principal, pero rodeado de los otros calendarios). Estos dos ejes tendrían que permear el CNB de todos los niveles y deberían ser temas constantes y presentes en las aulas del país. 

¿Por qué propongo estas dos manifestaciones culturales y religiosas? 

a) La Semana Santa representa el único tiempo en el que muchas comunidades se reúnen para coordinar esfuerzos que abarcan incluso a niños y a ancianos, en alfombras, altares, procesiones. Demuestran la capacidad para coordinar, para aportar, ya sea dinero, tiempo o elementos para hacer realidad una tradición. 

b) El Cholqu'ij representa un elemento de la cosmovisión maya que proviene de una sabiduría ancestral, regula la cotidianidad y nos brinda una misión como seres humanos. Todo guatemalteco debería, por lo menos, conocerlo. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ellas son tus hermanas

EL JOYERO DE BANANOS

Querido hijo